
Hace unos años, durante mi tiempo de estudiante de cine, salí de casa un día, harto del calor de mi habitación, harto de los discursos esotéricos de mi vieja. Sali a caminar bajando por Ortega y Gasset hacia Libertador. Para buscar algo de frescura y descansar mi por entonces atormentada cabeza. Salí a caminar por la ciudad buscando aire, espacios verdes, parques, lugares adonde descansar.
Asi paseando llegué a uno de los lagos que estaba inusualmente vacío de gente para un dia de tanto calor. El pasto muy verde, los árboles cargados de hojas, el agua extrañamente clara, la sombra, la brisa fresca, todo el entorno parecía dispuesto a prepararme una tarde de soledad constructiva y saludable.
Llevaba un libro y me tiré a la sombra fresca de un árbol a leer. Desde el lago llegaba el murmullo típico de gente andando en bote, el golpeteo de los remos en el agua, y también risas de uno o dos chicos metidos en el lago nadando, tirándose agua.
El día estaba ideal para nadar, pero como nadie confía en la calidad del agua de esos lagos, hace falta algo de coraje para meterse, sin embargo la risa despreocupada de los chicos me hizo levantar la vista con una mezcla de curiosidad y envidia. Se los veía tan felices que parecía imposible que se fueran a agarrar algo como si el solo festejo ruidoso los protegiera contra cualquier mal proveniente del agua.
Fue entonces que mirando uno o dos patos que pasaban persiguiéndose cerca de la orilla, me di cuenta que el agua parecía extrañamente limpia, no traía el típico olor a estancamiento, ni tenia ese color verde de siempre, habia manchas de agua clara, y me levanté para animarme a meter los pies. Grande mi sorpresa al ver que el agua era en estas manchas no solo clara, sino hasta cristalina dejando ver el fondo que era marron cerca de la orilla y se hacía mas oscuro hacia adentro. Me pareció ver piedras a unos metros, y metí los pies en un agua que me sorprendió con una frescura inesperada. Al ver que no tenia olor me mojé la cabeza y la cara.
Los chicos seguían festejando. Eran cada vez mas. Nadando, salpicándose, jugando con una pelota. Casi automáticamente, por un impulso involuntario me encontré metido hasta la cintura en un lago que parecía provenir de un río de montaña. Hundí la cabeza y nadé un par de brazadas. Y desinhibido y olvidando cualquier miedo de enfermarme buceé hacia el fondo buscando las piedras que me pareció ver un rato antes.
Buceé un par de metros y las piedras podian verse claramente pero estaban mas lejos de lo que me había parecido, algo que me costó asignar al simple efecto de la refracción, porque a medida que me les acercaba, se iban haciendo mas y mas grandes. Luego de cinco o seis brazadas intensas logré darme cuenta que estaban por lo menos a unos diez metros a una profundidad de mas o menos siete. El sol las iluminaba mostrando una superficie irregular y blanca. Seguí avanzando. Tres brazadas, cuatro cinco, diez brazadas. Al llegar a las piedras toqué su superficie rugosa como de granito roto, la más grande era realmente enorme, por lo menos dos o tres metros cúbicos de pura piedra. El aire me daba todavía asique usé la piedra empujándome con los pies para volver por donde había llegado. Luego de nadar cerca del fondo un rato, miré hacia arriba y la superficie parecía estar mas lejos que antes, di un par de brazadas hacia arriba, y volví a mirar hacia abajo, pero me asuste al no ver el fondo, parecía encontrrme en una especie de pozo de agua. Levante la mirada y no vi la superficie, miré hacia la derecha, la izquierda. La superficie no estaba en ningún lugar,
Empecé a nadar con desesperación probando todas las direcciones porque sin saber adonde se encontraba la superficie, cualquier dirección podría ser la equivocada, pero como el aire seguía alcanzandome para un rato más no me agité mas que por el miedo. Fue ahí que vi a mi derecha flotando un cadáver humano, luego otro del otro lado. Invadido -poseído diría- por el pánico empecé a nadar en una direccion constante hasta que a una cierta distancia apareció una especie de construccion que parecia estar suspendida en el medio del agua. Era una cabaña de madera con techo a dos aguas y una ventana con luz. Nadé hacia la ventana y vi que adentro habia claramente movimiento. Golpeé en el vidrio, y la ventana se abrió hacia adentro. Metí a cabeza y me sorprendí al ver que el agua se quedaba fuera mientras solo mi cabeza asomaba hacia el interior de la habitación.
Una mujer muy hermosa, joven y rubia estaba sentada en una cama marinera jugando con el elástico de la cama superior. Me miró y dijo hola ramiro, te estábamos esperando, por favor entrá. La chica se envolvia con un toallón enorme. Una vez adentro me dió la toalla para secarme mostrando su cuerpo perfecto. Bienvenido, dijo la rubia sonriendo mientras se agachaba a mis pies para frotarme las piernas con la toalla, sos el primero que logró llegar hasta acá. Los otros quedaron por el camino, y a esta altura habíamos casi perdido la esperanza de verte llegar. Conmigo parado en el centro de la pequeña habitación, la chica daba la vuelta alrededor mio secándome con la toalla mientras me explicaba adonde me encontraba. Terminó de explicarme que con mi llegada a la cabaña acababa de ganar una especie de concurso bizarro y que me esperaba un premio maravilloso, cuando se quedó detenida enfrente mío mirándome fijamente a los ojos. Lo suyos eran verde claro y tenían una expresion muy dulce y simpatica sin dejar de insinuar un desafío pícaro y sensual. Me acaricó la cara con los dedos y me pasó la mano por el pelo, se me acercó poniendo su cuerpo muy cerca del mio y me besó con una dulzura aniñada que fué rápidamente evolucionando en una pasión violenta.
Me envolvía con los brazos y me llevó a la cama tirándose encima mio, curiosamente, ella parecía cada vez mas fuerte, sus brazos mas grandes, su lengua mas caliente. Garchame, hijo de puta, me dijo entonces sentándose arriba mío, garchame, la puta que te parió, haceme mierda, quiero que me llenes de leche, te quiero dejar vacío, chuparrte hasta el último gramo de semen y sangre. Su voz, totalmente cambiada, sonaba cada vez mas aguda y áspera, hasta ser un chillido como de un tren frenando. De pronto sus ojos al encontrarse con los mios parecían haberse hinchado de sangre, como iluminados con luz propia, furiosamente rojos. Al ver mi cara de susto y asombro se rió llevándose las manos a la cabeza. Con la derecha tiró del pelo rubio, con las uñas de la izquierda se rasgó la piel de la cara arrancándose una especia de máscara humana que dejaba al descubierto una criatura de apariencia reptil y piel totalmente negra y patinosa. Su cuerpo era el de una lagartija gigante con dientes filosos y blancos que asomaban desde una enorme boca en la quie hubiera cabido mi cabeza entera.
Hora de morir, dijo la creatura y se abalanzó arriba mio con los dientes buscando mi garganta. Con la mano izquierda en su cuello ancho y patinoso logré detener la primer embestida, mientras con la derecha manoteé un objeto puntiagudo en una mesa de luz al costado de la cama. Sin saber lo que era -parecía metálico- se lo clavé en el centro del pecho repetidas veces y luego aprovenchando sus moviemientos de retorcimiento la tomé por atrás volviendo a clavarle el objeto que resulto ser un abre cartas en el cuello. Su sangre era amarilla y muy caliente y salpicaba por toda la habitación. Luego de luchar un rato, la creatura murió en el piso de la habitación mientras yo seguía dándole puñaladas para asegurarme que no se levantara.
Me senté en una silla de mimbre que había frente a la cama bajo la ventana por donde entré sin dejar de clavarle la vista al bicho muerto tirado en el piso. Tardé un buen rato en recuperar el aliento, y de pronto me di cuenta que estaba llorando.
-continuará-
9 comments:
Segui!!!!!!!!
Necesito saber cómo sigue esto! Es muy bueno
Continuación ya!
Felicitaciones
Quiero!
Esta muy bueno. Quiero el final! Seguilo ya.
Aplausos.
gracias queridos. Este post me lo inspiró román que me contó que dejó de tocar el bajo luego de un sueño que tuvo una noche.
De manera similar decidí que tenía que dejar el cine la noche que soñe esto.
@grito: gracias también! nos conocemos?
Qué sueño de Román? no sabía. En lo que va del relato, no veo porqué dejaste cine. Todo lo contrario, hubieras ido por la carrera de guionista!!!! ahora sigo con el otro
@mer: roman me contó que dejó la banda adonde tocaba luego de soñar que se le inundaba la habitación.
eso me hizo recordar este sueño y decidí contarlo en mi blog
Lo bueno de llegar tarde es que tengo varios relatos para leer
Es verdad que tendrías que haber seguido guión o me animo a decir letras!!! por que el sueño te llevó a Ingeniería?? no lo sé!! pero hay alli alguna reminiscencia de la infancia no?? alguna serie de TV quizás???
gracias, anónimo!
este relato en particular esta basado en ese sueño, pero creo que voy a incluir algo de una serie en mi proximo relato.
asique si te recuerda a algo debe ser casualidad(espero no estar plagiando sin saberlo).
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